Por @rulodeviaje
Los trenes en Sri Lanka constituyen el principal medio de transporte para recorrer la isla. Son antiguos, de la época de la colonia, de colores opacos y luces tenues. Metales viejos y una mística que te remonta al siglo XIX.
Cruzan las montañas y atraviesan las plantaciones de té. Viajar en tren en Sri Lanka fue una de las experiencias más lindas que viví.
Las terminales de tren condensan miles de pensamientos a la vez. Como un gran nudo que comienza a desatarse, las personas se dispersan en un sinfín de direcciones llevando consigo sus historias.
¿Quiénes son? ¿A dónde van? ¿Cómo será un día en la vida de esa señora de cartera marrón? ¿Qué le gustará recibir de regalo de cumpleaños a ese policía?

Las terminales concentran gente, ideas y latidos. Demasiados. Pero llega un momento en el que ese nudo de pasajeros y recién llegados se desata. En donde la muchedumbre deja de ser tal y cada uno sigue su camino.
Viajé de Colombo a Kandy, unos 120 kilómetros y aún así el viaje en tren dura casi cuatro horas. Los vagones coloniales se deslizan sobre los rieles como si nunca terminase de tomar impulso.

Cuando dejamos la Capital, la humedad desapareció, la altura trajo un aire fresco y liviano. Todos se asomaron a la ventana para sentir el viento en la cara. El tren era un paseo y los cingaleses viajaban como si estuvieran descubriendo su tierra por primera vez.
Si te quedaste con ganas de leer la historia completa sobre los trenes de Sri Lanka, @rulodeviaje publicó el exquisito libro “Viaje a la tierra de los Pelos Lacios” y además, podes aprovecha sus cursos de “Creatividad y desarrollo de proyectos”.
Los imperdibles de Sri Lanka por PopTour
Parque Nacional Minneriya
Este extenso parque se encuentra cerca del Triángulo Cultural, y lo mejor es que se puede hacer un safari en 4×4 que te permite acercarte y disfrutar de los elefantes sin invadir su espacio y respetando siempre la naturaleza.

Playas del Sur
Siempre es necesario relajarse o hacer deportes acuáticos en las playas salvajes del sur de arena dorada y palmeras gigantes. Nunca falla y más si es en el paraíso. Unawatuna, Mirissa y Medaketiya son las preferidas para esperar un precioso atardecer tumbado en alguna hamaca.

Anuradhapura – Patrimonio de la Humanidad
Uno de los más impresionantes yacimientos arqueológicos que vas a ver en tu vida: es la enorme dagoba de Ruwanwelisaya de mármol blanco, construida en el siglo II AC. Imperdible por donde la mires.
