Nota por @javigutierrezok
Muchas veces soñamos con viajar a los sitios más recónditos del mundo, y nos olvidamos que acá en Argentina hay lugares increíbles que se escapan de toda lógica, y Puerto Pirámides en Chubut es uno de esos.
Se trata de un pequeño poblado en la península de Valdés al que solo podes ir a través de Puerto Madryn, otro sitio soñado.

La primera vez que lo visité fue en el verano del 2007, cuando decidí instalarme un año en el sur, algo que todos deberían hacer al menos una vez en la vida, para entender la vida patagónica y no morirse sin esa experiencia fundacional.
Pirámides cuenta con menos de mil habitantes en temporada baja y está formada básicamente por tres calles que vistas desde arriba forman una pirámide y, a mi parecer ese es el origen del nombre, sin embargo, la historia oficial dice que “Puerto Pirámides debe su nombre a una formación con forma de pirámide que ayudaba a los navegantes a encontrar el rumbo. Estas formaciones que se encuentran en los acantilados no son otra cosa que restos de animales invertebrados que quedaron fosilizados hace unos 9 millones de años”. La mía me gustaba más.
Además, está rodeada por el Golfo Nuevo y el Golfo San José, que están separados entre sí por el Istmo Carlos Ameghino, que une Península Valdés con el resto de la Provincia de Chubut #datos
Más allá de su encanto natural al ser una villa muy pequeña y uno de los puntos más turísticos a nivel nacional también, es el trampolín para un montón de aventuras de fauna marina tremendas. Si alguna vez viste en la tele las ballenas saltando en el mar, te cuento que eso era Pirámides.
Todavía me acuerdo mi primer avistaje de ballenas y se me eriza la piel. Porque hasta ese momento jamás había visto un ejemplar en persona y de repente tenia uno saltando a metros de mi. Además, había delfines nadando a la par nuestro y ¡por debajo!
Otra primera vez para mi en pirámides fueron los pingüinos, a tan sólo 75 kilómetros de Pirámides tenes Caleta Valdés, donde reside una gran colonia de estos animalitos (que de simpáticos no tienen nada)

Y si a vos te van más los lobos marinos, a 4 kilómetros de Pirámides tenes lobería, ¡repleto de lobitos! Lo mejor es la caminata rodeando la costa que podes hacer.
Finalmente me quedé tres meses en Pirámides, donde conocí gente hermosa que hasta el día de hoy recuerdo y donde aprendí muchísimo sobre el mundo marino hablando con expertos de todo el planeta que se acercaban hasta ese pequeño rinconcito de mar a vivir lo que en ningún otro lugar del mundo se puede vivir.
Si vas, te recomiendo que vayas entre octubre y diciembre que suele ser la temporada alta de ballenas y donde el sitio no está explotado por el turismo veraniego que invade la villa en enero y febrero.