¿Por qué Rwanda es uno de los destinos más elegidos en el mundo? Por @fuerademapa_

“Cuánto más aprendo sobre la dignidad de los gorilas, más quiero eludir a la gente” (Dian Fossey)

 

Rwanda tiene tantas cosas que te sorprenderían, es la democracia más estable de todo áfrica, es el único país del continente en tener cupo femenino en su Congreso, el primero y único en eliminar las bolsas plásticas de su sociedad, una intensa y triste detrás del genocidio sucedido en los 90; pero… también tiene LA MEJOR RESERVA DE GORILAS DEL PLANETA y turistas de todo el mundo llegan para vivir esta experiencia que no se le parece a nada, créanme, ¡A NADA!

 

Difícil explicar la sensación de estar allí con ellos y en su casa. ¿Cómo se explica que algo ajeno sea cercano a la vez? Los gorilas ríen cuando se divierten y lloran cuando están tristes o heridos. Su ADN es entre 97-98% idéntico al del hombre. Se comunican entre sí mediante gestos, posturas corporales, expresiones faciales, sonidos vocales, chasquidos y olores.

 

Pero empecemos por la travesía, todo inició a medianoche. El camino es toda una experiencia per sé, 4am, 5am, 6am, a toda hora podíamos observar esa desigualdad que injustamente separa los distintos continentes al costado de los caminos; allí habremos visto cientos de chicos, hombres y mujeres cargar decenas de kilos en sus hombros para llegar a diferente mercados y así poder comercializarlos. ¿Kilos de qué? Desde fruta hasta leña, todo lo que puedan imaginar.

 

Una vez llegados al parque nos recibió uno de los guarda parques y nos dio una charla explicativa con unos tips importantes a tener en cuenta para salir ilesos:

  1. Si nos topamos con gorilas debíamos quedarnos quietos, duros y bajar la mirada. Incluso aunque se acerquen a centímetros nuestros.
  2. Si nos cruzamos con un macho alfa (ellos nos avisarían) debíamos agacharnos en señal de respeto y mirar hacia abajo.
  3. Sentido común (imprescindible para todo)

 

 

Todo esto enmarcado por un paisaje único. Donde voltearas la cabeza, sentías estar respirando la áfrica más auténtica, bosques selváticos, los volcanes Muhabura, de 4.127 metros de altitud y Gahinga, de 3.474 cortan el horizonte de los montes Virunga, hábitat natural de estos gorilas de montaña. En la expedición que podría demorar horas, nos acompañaron soldados del ejército que vigila el Parque Nacional de los Volcanes; los rangers tienen un papel primordial en la conservación y protección del hábitat de los gorilas. Patrullan la jungla continuamente en busca de trampas y de cazadores furtivos, además de acompañar a los visitantes en sus expediciones y sobre todo, la protección de los grupos rebeldes del conflicto congoleño siguen siendo una amenaza constante. Cruzar la selva de montaña africana ya fue toda una experiencia, sonidos y silencios intercalados por la expectativa de lo inminente, tener un gorila frente a nosotros; el miedo y el asombro una vez más de la mano, potenciados con el pedido de silencio del guarda parque y los rangers armados. Todo era la escena de la película, donde nada era ficción. Dos o tres kilómetros ya dentro de la montaña, sucedió lo que estábamos buscando, pero de una manera no imaginada. Un gorila adolescente de unos 100 kilos apareció de la nada entre la maleza corriendo y dando golpes sobre la tierra exigiendo respeto (y jugando a la vez). A partir de ahí, todo fue en silencio, seguir al gorila nos llevó hasta su familia; tan distintos y tan iguales. ¡Wow! Esa imagen, era como el living de una casa llena de verde donde cada integrante hacía sus cosas, y cada uno con su personalidad propia, desde la serenidad, hasta la fuerza pasando por el juego y el compañerismo. No les voy a decir que cada vez que alguno de los gorilas adolescentes salía disparado corriendo y hasta en alguna oportunidad nos pisaba los pies en sus corridas, no se nos paraba el corazón, pero en general, lo que reinaba era la calma de hogar.

 

Esa hora con ellos no se pareció a nada. Podría hablar de la paz de los mayores, el juego constante de los bebés, la presencia materna y el respeto de todos ante nuestra presencia; pero son esas pocas cosas que te ocurren en la vida y no tenés como explicarlas: solo entregarte a sentir la sensación de que no estamos solos, de que nunca lo estuvimos, que hay una raza que conviven con otras reglas y que curiosamente son las mismas que quizás alguna vez compartimos.

Por @fuerademapa_

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