Oporto para viajeros apurados. Pim pum pam y a otra cosa

Había un montón de aviones bailando sobre el Duero. Yo los vi, te juro que los vi. Por arriba, por abajo y por adentro del Luiz I. Era maravilloso. Aquellos puentes. Aquella ciudad partida por un río inmenso. Desde la Ribeira, el mundo aplaudía asombrado. Los más pequeños, celebraban cada nave que surcaba el aire frente a ellos y yo pensaba en las acampadas por las sierras cordobesas viendo derrapar a McRae o a Mäkinen en la curva del Puente del Cura. Podía entenderlos. Lo cierto es que aquellos aviones eran parte de un programa de televisión con el que me entretuve algunos minutos en una remisería de una ciudad remota y muy pequeña que no recuerdo bien, pero de la que me quedó grabada la imagen de una tele en silencio, un viejo en una silla maltrecha, el calor y las moscas y de fondo el ruido de un transmisor con gente hablando de fútbol. Yo no sabía nada sobre Portugal cuando llegué, pero el sitio lo reconocí al instante. Ya no había aviones bailando ni gente asombrada, pero la postal era inconfundible. Estaba en aquel recuerdo de un lugar al que nunca había ido. Bienvenidos a Oporto, ciudad de puentes, vinos y colores.

 

Mientras Lisboa se divierte…

Oporto está considerada, y con mucha razón, una de las ciudades más pintorescas de la Península Ibérica (pensaste en jamón, lo sé). Las fachadas coloridas de sus casas, adornan callejones estrechos y avenidas empinadas que poco tienen que ver con su pituca y moderna hermana Lisboa. Pero si en algo se parecen, es que injustamente, no gozan con la fama de ciudades de España, Francia o Italia y terminan siendo una escapada relámpago en una agenda apretada. Yo no fui la excepción.

 

Cómo llegar

Aquel verano estaba viviendo en la ciudad española de Salamanca, muy cerca de la frontera con Portugal, así que decidí alquilar un auto y viajar cuatro horas hasta ahí y esa es una opción. También hay buses baratos. Con Flixbus, la empresa low-cost de bondis europeos, tanto desde Madrid (7 horas), como desde Salamanca (4 horas), el bus cuesta unos €18 por tramo (#JaviTip: Bajate Flixbus, te va a salvar la vida más de una vez). Los aéreos desde Madrid suelen costar unos €20 ida y vuelta. Una vez en el aeropuerto, por menos de €2, tomas la línea E del Metro y en media hora llegas al centro.

 

Cómo moverse

Aclaremos esto: Oporto es una ciudad enteramente caminable. Dicho esto, en caso de #PiernasFlojas te recomiendo sacar la Oporto Card. Incluye transporte público y descuentos.  (Precios: 1 día €13 / 2 días: €20/ 3 días: €25/ 4 días: €33).

 

¿Para dónde ameo?

Vamos a dejar la originalidad de lado y comenzar por el mismísimo corazón de la ciudad. Va a sonar extraño, pero la Praça da Liberdade y la Avenida Des Aliados juntas, forman la Plaza Central de Oporto. Acá te vas a encontrar el Ayuntamiento y los edificios modernistas de finales del Siglo 19 (aflojemos con los números romanos). #JaviTip: Subite al tranvía 22 (incluido en la Porto Card) y disfruta de un recorrido turístico a precio de transporte público. Y si sos de esos feticheros que todavía visitan iglesias, a poquitos pasos tenés la Santa Trinidad (y en el barrio de Batalha la Catedral de la Sé de Oporto). #HaveFun.

 

Volviendo a esos sitios que nunca fuimos

La zona del Duero, a mi entender, es el must de los must. Bajá por la Rua Das Flores y llegas a la Ribeira. El lugar perfecto para tomarte una birra y petiscar alguna tapa.

 

Y el Oscar al mejor mirador es…

El puente más importante de Oporto es el Dom Luiz I. Fue construido por un discípulo de Eiffel y es el escenario de la carrera de aviones Red Bull Air Race (Ahora entendés lo de los aviones). Desde la parte superior tenés una de las mejores vistas de la ciudad. Te pido que saques una foto, la subas y me etiquetes en @javigutierrezok. Siempre es un placer verte desde ahí Oporto.

 

Una copita con la cena (y tres botellas para el brunch)

Habrán notado que el río divide la ciudad. Error. Lo que estás viendo del otro lado no es Oporto, sino Vila Nova De Gaia y es nuestra próxima parada. Allí se encuentran todas las bodegas de Vino Oporto. Sólo contando las ribereñas hay más de 50. En todas se pueden realizar visitas con cata (y no me refiero a la amiga de Romero), y varias son gratuitas, previa reserva online. Cada tour dura alrededor de 1 hora, así que si te organizas, podes pasar una tarde entera tomando gratis, pues #lowcost. Las más famosas: Sandeman; Ferreira; Calem.

 

El último subtítulo

Para terminar, tenés que hacer uno de los paseos más populares de la ciudad: el Crucero de los 6 Puentes. Es un recorrido en rabelo (barca tradicional utilizada para transportar las cubas de los viñedos), que parte desde la Ribeira (orilla del lado de Oporto), recorriendo el Duero desde el puente de Arrábida hasta el Freixo. Dura 1 hora y cuesta unos €15.

 

Si tenés más días disfrutá de la ciudad, que en un lugar tan atrapante como Oporto, perderse es la mejor forma de encontrar su verdadera esencia. Gracias por acompañarme. Nos vemos por ahí.

 

Nota por @javigutierrez

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