Las calles de Nápoles

Nota por @javigutierrez

¡Ah las calles de Nápoles! Hay ciudades que a veces cuesta entender y mucha gente, tras visitarlas, se van enojados, exhaustos, agotados, superados por el aparente caos que refleja una metrópolis tan imponente como es el caso de la ciudad italiana.Es que el napolitano representa todo lo que podemos imaginarnos de cómo es Italia en el imaginario colectivo. Ropa colgada en los tendederos que dan a la calle desde las ventanas, hombres pelados y panzones con musculosa blanca y cadenas colgando sobre el pecho peludo. La gente gritando de una punta a otra, familias numerosas almorzando juntas la pasta, la sombra de la mafia (que en Napoli se llama camorra) sobrevolando todo.Nápoles es eso y mucho más. Un lugar extraño en el qué hay que los semáforos no valen de nada y las normas de tránsito son subjetivas y que, hasta que no aprendes a cruzar la calle, podes estar horas parado en la vereda esperando que los autos frenen para darte paso.Sin embargo, si te quedas lo suficiente, empezas a descubrir que esa dinámica, que desde afuera se ve tan caótica y absurda, no lo es tanto.El tráfico toma sentido, ellos se entienden y se respetan, casi como un sistema de organización que solo el napolitano maneja, pero que funciona para ellos. Las comidas en masa, reuniones de familiares que viven todos en la misma cuadra porque llevan generaciones y generaciones viviendo en esas casas que construyeron sus tatara tatara abuelos en esas porciones de terreno.Sus modismos de lenguaje que gritan orgullosos como identidad exclusiva que los separa del resto del país.Y muchas otras cosas que hacen al napolitano y sus lugares, algo único en Europa, de esos que ya no quedan.Desde Roma o el resto de Italia, hay un conflicto simbólico con Nápoles que le da mala fama, pero cuando te encariñas con su cultura, todo cambia y el orgullo de defender a la ciudad por sobre cualquier otro lugar en Italia, ¡crece grande en el pecho!Yo pase casi un año en la provincia de Nápoles cuando tuve que tramitar mi ciudadanía italiana, y si bien al principio me costó entenderlo, hoy es una de las culturas que más quiero y añoro esté donde esté.Si vas a Italia no dejes de visitar su caos personal, quizás mirando con atención podes llegar a enamorarte de su desorden.Y todo esto, con el Vesubio de fondo sobre el golfo de Nápoles.

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