Nota por
@fuerademapa
Si sos como yo, seguro apenas ves un finde largo en el calendario ya estás soñando con una escapada. No sé qué tiene salir aunque sea por un par de días que ya te recarga las pilas al toque. Por eso hoy te quiero compartir algunos de mis destinos favoritos para esos mini viajes que se disfrutan a full.
Tandil: naturaleza, sierras y salames épicos
Tandil es
LA escapada perfecta. A unas pocas horitas de Buenos Aires, tenés sierras para caminar, quesos y salames para probar (¡posta que no podés irte sin un sanguchito!) y un centro con onda.
Tip de amigo: subí al cerro El Centinela al atardecer… y si podés, llevate algo para hacer un picnic ahí. Vas a sacar fotos soñadas.
Colonia del Sacramento: un viaje en el tiempo
Si te pinta cruzar el charco, Colonia en Uruguay es una joyita. Es chiquita, sí, pero te juro que cada rincón parece salido de una película. Caminá por el Barrio Histórico, alquilate un carrito de golf (sí, como en las pelis) y andá de playita en playita.
Tip extra: buscá un barcito con terraza para ver el atardecer sobre el río. No hay nada igual.
Córdoba: sierras, ríos y fernecito
Si tenés un finde XXL y ganas de un poco más de movimiento, Córdoba nunca falla. Podés perderte en Traslasierra, pasear por Villa General Belgrano (y tomarte una birra alemana) o bajar mil cambios en La Cumbrecita. Y obvio, no puede faltar el clásico: fernecito con coca mirando las estrellas.
San Antonio de Areco: tradición gaucha
¿Te copa algo tranqui y bien argento? Andá a Areco. Hay pulperías, museos, cabalgatas y asados de los que no te olvidás más. Ideal para desenchufar el celu y conectarte un rato con lo simple. Ah, y si justo coincidís con alguna fiesta tradicional, mejor todavía.
Tigre: una escapadita express
No siempre hace falta irse tan lejos. Si tenés poco tiempo pero mil ganas de hacer algo distinto, armate una escapada a Tigre. Paseo en lancha, almuerzo en alguna isla y tarde de mate mirando el río. A veces lo que necesitás está más cerca de lo que pensás.
Consejito final
Antes de salir, siempre chequeá el clima (nadie quiere pasar el finde largo bajo la lluvia) y reservá con tiempo, que en feriados todo el mundo tiene las mismas ganas de viajar que vos. Y sobre todo: llevale ganas. No importa si vas cerca o lejos, lo mejor del viaje es la actitud con la que lo vivís.