Nota por
@javigutierrezok
Hay una isla en Escandinavia que queda pasando Suecia, pero no es sueca, y donde me dijeron el tiempo quedó detenido y visitarla es como viajar a una antigua aldea vikinga. Se trata de Bornholm, la isla danesa que esconde algunos de los rincones más espectaculares del norte de Europa.
Para llegar hay muchas formas, puede ser un barco directo de 6 horas que viaja durante la noche, también se puede llegar en avión desde Copenhagen o, mi favorita, tomarse un tren hasta la ciudad sueca de Ystad, desde donde sale uno de los ferries más rápidos del mundo, que recorre 72 kilómetros de mar, en 1 hora.
El puerto de llegada está en la ciudad de Rønne, capital de la isla y la mayor ciudad de Bornholm, con 12 mil habitantes.
Lo primero que me sorprendió al pisar la ciudad fueron los suburbios repletos de unas particulares y coloridas casas puntiagudas, que parecen un ser de televisión. Se trata de las casas suecas de la Segunda Guerra Mundial, las cuales fueron un regalo del país vecino a la isla, al finalizar la guerra.

Una de sus características, es que tienen un refugio anti bomba en el sótano que hoy, la mayoría de los bornholmers usan como habitación extra.
Estuve viviendo en una de estas durante un largo periodo y debo decir que, hoy, visto desde la distancia, fue uno de los lugares más hermosos y fascinantes en los que viví.

La isla, se caracteriza también por las típicas construcciones con un entramado de madera, que recuerda a las caracterizaciones de la época vikinga.
La playa está bordeada por antiguos cañones vikingos que quedaron preservados en el tiempo y que son los mismos pobladores quienes se encargan de cuidar su estado.
Se trata de una isla única, que hoy ocupa un gran lugar en mis memorias viajeras, no solo por la mágica y mística que la envuelven, sino por el cariño de las personas que me llevaron a conocerla y me abrieron las puertas de su casa.
Lo que si, no puedo dejar de avisar que se trata de una isla extremadamente cara. Incluso llegar hasta ella cuesta alrededor de 150 euros. Sin embargo, considero que cualquier asiduo viajero debería echarse una temporada en la famosa isla danesa.