A veces no hay que buscar tan lejos para encontrar un paraíso, sobre todo viviendo en Argentina, un país con infinitos escenarios naturales.
Decidí hacerme una escapada a un rinconcito de Córdoba que no conocía: Almafuerte.
Yo tengo familia por aquella provincia argentina y fueron ellos quienes me recomendaron el poblado y sobre todo el lago Piedra Mora, así que allí me fui. Llegar es bastante fácil. Una hora y media después, ya estaba en la ciudad y disfrutando de un parador súper completo qué hay ahí: Playa Chic.
Cuando vi el lago, lo primero que pensé fue: “cómo es posible que esto estuvo toda la vida tan cerca de donde viví durante mi infancia y adolescencia y es la primera vez que lo escucho nombrar”.

Durante el día el lago, durante la tarde los bares y a la noche la fiesta de la música en vivo y todo el pueblo abarrotando el paraíso. Después la resaca del viaje que a veces le decimos cansancio y otras jet lag (si es international). Descansar en el lago flotando en algún kayak, con una cervecita en la mano y un libro en la otra.
Por eso repito, a veces no hace falta buscar tan lejos para encontrar un paraíso. En este caso estaba acá cerquita, en la provincia de Córdoba y se llama Almafuerte.