Nota por @javigutierrez
Caminar por las callecitas del Albaicín de mirador en mirador. Recorrer la colina gitana de casas cuevas del Sacromonte y disfrutar de un buen flamenco con vistas a la Alhambra. Una empanada de humita en la Esquinita Argentina allá por el San Nicolás donde vive el atardecer más lindo del mundo o unas tapas con caña (y no al revés) sobre Navas. Pasear por la Carrera del Darro a los pies de algún hamman del viejo Al-Andalus, bienvenidos a Granada, la ciudad blanca de pies cansados.
A veces España, otras veces muy Grecia y siempre Marruecos de Pueblos Blancos tras la Sierra Nevada. Granada se convirtió en una de las ciudades más lindas que visité y ojalá pueda volver pronto. Aquella tarde me pasé dos horas sacando fotos en una curva perdida de algún rincón del Valparaíso.
La ciudad en sí es un atractivo especial. Recorrer sus calles desde abajo hacia arriba, en dirección a la parte alta, de colinas interminables (lleva calzado cómodo) y cuevas que son hogares y hogares que son cuevas. La ciudad enamora a cualquiera que la encuentre desprevenido.
Entre sus varios miradores, hay uno que destaca, el de la plaza de San Nicolás, en pleno barrio de Albaicín. Cuenta la historia que tiene el atardecer más hermoso del mundo, y esta vez no se trata de una simple leyenda, sino de una designación cuasi presidencial cuando, el 9 de julio de 1997 el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton visitó la ciudad durante 4 horas y desde aquel rincón de la ciudad aseguró que estaba viendo el atardecer más hermoso del mundo. Desde entonces, con ese lema la ciudad promociona el mirador por sobre los otros, aunque muchos discrepan. También, con el tiempo se supo que Clinton jamás había dicho eso, sino que simplemente atinó a asentir cortésmente cuando un integrante de La Casa Real Española le preguntó eso al primer mandatario norteamericano y luego fue a comunicar la noticia a los medios.
Pero, más allá de Bill Clinton, son varios los que quedan alucinados con este pedacito de España. Entre sus calles medievales, las casas cueva y el tapeo indiscriminado al que te expone la ciudad (los que la visitaron saben a lo que me refiero), es uno de los destinos imprescindibles de tu viaje a Europa. Pero…¿qué hay para ver?. Te tiro un par de imprescindibles, vos manejala.
– Atracciones: La Alhambra (desde los €15 y es aconsejable comprar con anticipación), el barrio del Albaicín (su mirador de San Nicolás tiene uno de los mejores atardeceres del mundo), y una zambra flamenca en alguna casa cueva del barrio del Sacromonte.
– Tapeo y cena (mi elección): XXL, la Esquinita Argentina, bodega Castañeda y el Chikito. .
– Bonus track: Las Alpujarras granadinas, también conocida como los pueblos blancos son diferentes localidades a unos cuantos kilómetros de Granada que no podés dejar de visitar (Montefrío, Pampaneira, Orce y unos cuantos más que te van a volver loco)
– Bonus Track 2: El baño árabe “El Bañuelo”, la entrada cuesta €5 y sirve también para el Palacio Dal al-Horra, la casa Horno de Oro y el Corral de Carbón.
